Ya han pasado dos meses desde que la multinacional de componentes de automóvil Delphi anunciara el cierre de su planta de Puerto Real, en Cádiz. Y las soluciones aún no han llegado para sus 1.600 trabajadores. Sólo saben que las materias primas -y con ellas el trabajo-termina ya esta semana, y que mayo puede ser el último mes en que cobren. Hace tiempo que dejaron de creer en los buenos propósitos de los políticos. Recuerdan con rabia aquella promesa de Chaves y compañía de que la factoría no se cerraría, porque era ilegal. Ilegal. Y lostribunalesestudiando el cerrojazo por insolvencia. Ya saben que la gente de corbata y chaqueta es interesada, y que sólo se tienen a ellos mismos. Pero saben que sin llamar la atención su lucha es invisible. Por eso hacen barricadas, cortan carreteras y van a volver a encerrarse en la planta, porque quieren llamar la atención de los medios de comunicación. Es la única forma de presión. Pero en periodismo novedad es directamente proporcional a noticia, y Delphi lo es cada vez menos.

Nosotros, los gaditanos, podemos y sé que vamos a seguir ayudándoles, como hicimos el 1 de marzo y el 18 de abril, saliendo a la calle. Para hacer que su voz suene con más fuerza. Y atraer a los focos. Porque está en juego el futuro de los nuestros, y de nosotros mismos, porque Delphi es sólo el último episodio de la crisis crónica de la industriade la Bahía de Cádiz. De momento.

MARTES DÍA 1 DE MAYO. MANIFESTACIÓN. PARTE A LAS 12:00 DE LA PLAZA DE ESPAÑA Y FINALIZA EN LA PLAZA ASDRÚBAL